Comunicado del CSD en relación con la RFEF(02/02/2015)

Madrid, 2 feb. 2015. Ante el comunicado difundido por la RFEF, el Consejo Superior de Deportes, quiere manifestar lo siguiente:

 

1.- La nueva nota emitida por la RFEF en el día de hoy, tras la de la semana pasada en la que se invitaba al Gobierno a un "diálogo sincero", no ofrece, una vez más, una visión ajustada a la realidad, y espera que la RFEF deje en lo sucesivo de obligar al Consejo Superior de Deportes a aclarar a la opinión pública apreciaciones parciales que faltan a la verdad y que viene incluyendo en sus comunicados.

 

2.- Las auditorías que realiza el Consejo Superior de Deportes a todas las Federaciones Españolas se fundamentan en el artículo 36.2.e) de la Ley del Deporte, al señalar que las mismas “deberán someterse anualmente a auditorías financieras y, en su caso, de gestión, así como a informes de revisión limitada, sobre la totalidad de los gastos. La revisión limitada de las cuentas de las Federaciones no constituye una actuación aislada para la RFEF, sino que durante el ejercicio 2014 se han realizado trabajos similares en 6 Federaciones más, y en el presente ejercicio 2015 ya están previstas al menos para otras 4 Federaciones Deportivas. Asimismo, se han realizado auditorías complementarias a cuatro clubes y sociedades anónimas deportivas de fútbol que participan en categoría profesional. En todos los casos, excepto los que se refieren a la RFEF y a la Real Federación Española de Tenis, las entidades han ofrecido una completa colaboración con el auditor, que ha podido realizar y finalizar el trabajo encomendado.

 

3.- Las cuentas de la RFEF del ejercicio 2013 han sido auditadas, como las de todas las Federaciones Deportivas Españolas, por una única entidad: BDO Auditores, SL, que ganó un concurso público publicado en el Boletín Oficial del Estado y en el Diario Oficial de la Unión Europea a finales del año 2012. Dicho concurso público, adjudicado a la citada empresa, abarcaba la auditoría de las cuentas de todas las Federaciones deportivas para los ejercicios 2012-2013 y 2014. Con anterioridad al año 2012 existían más de 25 empresas que realizaban auditorías a las distintas Federaciones, se decidía su designación directa caso por caso, mediante contratos menores sin concurso ni concurrencia competitiva alguna.

 

4.- Se invita a la RFEF a trasladar a la opinión pública una información veraz, completa y no sesgada sobre dicho Informe de auditoría. Así, en la auditoría de la RFEF correspondiente al ejercicio 2013 se señala literalmente: “En nuestra opinión, excepto por los posibles efectos sobre las cifras comparativas de los hechos descritos en los párrafos 2 y 3, excepto por aquellos ajustes que podrían haberse considerados necesarios si hubiéramos dispuesto de los presupuestos mencionados en el párrafo 4, excepto por los efectos sobre las cifras comparativas de las salvedades comentadas en los párrafos 5 y 6, y excepto por las salvedades descritas en los párrafos 7, 8, 9 10 y 11, las cuentas anuales del ejercicio 2013 adjuntas expresan, en todos los aspectos significativos, la imagen fiel del patrimonio y de la situación financiera de la Real Federación Española de Fútbol al 31 de diciembre de 2013…”. Adviértanse las reservas señaladas en los párrafos señalados (2 y 3, 7, 8, 9, 10 y 11). Estas reservas no han sido mencionadas por la RFEF en su Comunicado (por cuanto aparece dicho párrafo parcialmente mutilado).

Información sobre estos extremos ha sido solicitada reiteradamente por la entidad auditora, sin que haya sido atendida, por lo que estas irregularidades en la gestión ordinaria de la RFEF no han podido ser objeto de la consiguiente comprobación.

 

5.- Se reitera la invitación a la RFEF a abandonar la actitud de confusión emprendida, defender sus puntos de vista de acuerdo con los medios que le ofrece el ordenamiento jurídico, y aceptar las obligaciones que le impone la legislación española del deporte. Especialmente triste es que pretenda distraer sobre su actitud renuente aludiendo a unas "dudas". Desde aquí se le emplaza a resolverlas cuanto antes, bien presentando la correspondiente acusación, bien disculpándose por la grave e inmoral acción que ha cometido.