Jóvenes promesas del deporte español llegan al Centro de Alto Rendimiento de Madrid para cumplir sus sueños

Jóvenes promesas del deporte español llegan al Centro de Alto Rendimiento de Madrid para cumplir sus sueños

Madrid, 7 de octubre de 2016

La Residencia Joaquín Blume ha empezado el nuevo curso con 321 deportistas que hacen uso de sus instalaciones, situadas en el Centro de Alto Rendimiento del Consejo Superior de Deportes de Madrid. Muchos de ellos, como Carolina Marín, Lidia Valentín, Orlando Ortega o Sergio Fernández, son ya habituales del centro deportivo pero hay otros, alrededor de 70, que se alojarán por primera vez allí. Además del alojamiento y la comida, la Residencia Blume les proporciona otros servicios como las salas de estudio e informática, la biblioteca o la sala de hidroterapia que les ayuda a recuperarse tras los entrenamientos.

Entre los nuevos hay deportistas de diferentes disciplinas que antes entrenaban en sus ciudades de origen y que ahora llegan a Madrid con un sueño común: “Aquí tenemos todo al lado de casa, las pistas donde entrenamos, el centro médico, el instituto Ortega y Gasset y, además, están los mejores profesionales. Tenemos todo lo que necesitamos para crecer como deportistas“, apunta Pablo Torrijos, el primer atleta español que ha traspasado la barrera de los 17 metros en triple salto.

Torrijos empezó su carrera deportiva con 12 años en un colegio de Castellón, su ciudad natal. En 2013 se convirtió en el Campeón de España Absoluto de triple, título que revalidó hasta el 2015 y en el que, además, consiguió hacer su mejor salto en pista cubierta, 17,3 metros. A su palmarés hay que sumar también la participación este año en los que fueron sus primeros Juegos Olímpicos. Reconoce que los resultados de la última temporada, entre ellos el de Río 2016, no fueron los que esperaba y que por eso decidió trasladarse a la Residencia Blume: “Los errores me sirven de aprendizaje, por eso voy a esperar y a luchar por conseguir grandes cosas. De hecho, miro a Ruth Beitia y pienso: a mí tampoco me ha ido demasiado bien en mis primeros JJ.OO. pero mi momento va a llegar”.

Junto a él entrena a diario otra de las promesas del deporte español, el atleta alicantino Eusebio Cáceres. Su especialidad es el salto de longitud en el que ostenta el título de tercera mejor marca mundial junior de todos los tiempos con un salto de 8,27 metros: “Fue en el Campeonato de Europa celebrado en Barcelona en 2010. La sensación fue espectacular, con todo un estadio animándome. En el último salto me vine arriba y conseguí hacer ese récord”.

Dos años después, con 20 años, llegó a participar en los Juegos Olímpicos de Londres, donde se quedó a solo un centímetro de la final, y en el 2013 agrandó su leyenda con un nuevo récord de 8,37 metros que lo convirtió en Campeón de Europa Sub-23. Las lesiones le impidieron clasificarse para los JJ.OO. de Río de Janeiro pero ahora dice estar al cien por cien para afrontar todo lo que venga: “No me pongo límites, aquí tengo todas las condiciones para poder conseguir lo máximo y creo que tengo capacidades para poder luchar por cualquier campeonato”.

Con 21 años la nadadora gallega María Vilas también ha decidido dejar su ciudad natal para empezar en el Centro de Alto Rendimiento de Madrid una nueva vida: “Sabía que para afrontar este ciclo olímpico necesitaba un cambio y que lo mejor era venir aquí por los compañeros, los entrenadores y las instalaciones”. El centro le permite, además, compaginar las más de cuatro horas diarias de entrenamiento con sus estudios, algo que en los últimos años le había sido imposible por la dura preparación previa que supuso Río 2016.

El sacrificio obtuvo recompensa y el año pasado se alzó con el bronce en los 1.500 libres del Campeonato de Europa celebrado en Londres, en donde compartió podio con Mireia Belmonte. Meses después estaría compitiendo en una piscina olímpica. Ahora se prepara en el CAR para las próximas competiciones, el Europeo y el Mundial de natación, y en el horizonte también pone la vista en Tokio 2020. Esa carrera acaba de comenzar para todos  ellos.