Óscar Graefenhain de Codes: "Antes del 20-D haremos que haya al menos cinco mujeres en las juntas directivas"

Óscar Graefenhain de Codes: "Antes del 20-D haremos que haya al menos cinco mujeres en las juntas directivas"

Madrid, 30 de octubre de 2015

Entrevista íntegra a Óscar Graefenhain de Codes, director general del Consejo Superior de Deportes, en 'El Confidencial':

El pasado 28 de agosto, Óscar Graefenhain de Codes fue nombrado director general del Consejo Superior de Deportes (CSD) tras la dimisión de Ana Muñoz. Nacido el 15 de abril de 1974, Graefenhain es licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Madrid y pertenece al Cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado. Después de ocupar diferentes cargos en el Ministerio de Sanidad y Consumo, el Ministerio de Administraciones Públicas y el Ministerio de Fomento, actualmente era director del Gabinete del presidente del CSD, Miguel Cardenal. Dos meses después de su nombramiento, Óscar Graefenhain visitó la redacción de El Confidencial, donde repasó algunos de los temas de actualidad del deporte español, en que tiene ahora una mayor responsabilidad como director general. 
Pregunta. ¿La dimisión de Ana Muñoz le pilló por sorpresa o ya se la esperaba?
Respuesta. No me sorprendió porque soy amigo de Ana, formaba parte de su equipo y en el CSD tampoco somos tanta gente. Ana y yo éramos de las personas más cercanas a Miguel (Cardenal) y ella ya me había comentado una serie de cuestiones personales y profesionales que, llegados a un punto, le obligaron a dar el paso que necesitaba para reorientar su vida.

P. ¿Y se esperaba que Cardenal le pidiera a usted que fuera su sucesor?
R. Miguel me lo comunicó en agosto. Yo era su jefe de Gabinete y lo normal es que fuera alguien de la casa quien asumiera las competencias. Para mí fue un placer. El mundo del deporte es el más divertido en el que he trabajado, y lo digo después de haber pasado por muchos ministerios.


P. Además de por su gran gestión, Ana Muñoz tuvo mucho protagonismo durante su estancia en la dirección general del CSD. ¿Siente que le ha dejado el listón muy alto?
R. En este caso yo creo que no se trata de personalismos, sino que somos un equipo que llevamos desde 2012, primero con David Villaverde y luego con Ana Muñoz, quien es cierto que tenía una trascendencia mediática por su puesto anterior como directora de la Agencia antidopaje. Conocía el deporte, conocía los medios y es una persona muy válida que ha hecho una extraordinaria labor.


P. ¿El hecho de que solo disponga de unos meses, ya que la legislatura llega a su fin, es algo que le incomoda?
R. Yo tengo una cosa buena y mala, y es que soy funcionario del Estado. Como tal, tengo claro que soy un servidor público y cuando me reclaman para una labor mi obligación es dar un paso al frente. Por ello me da igual que queden tres meses, dos años o cinco para el final de la legislatura. Me ofrecieron esta posibilidad, me lo pidieron y creí que debía aceptar. Yo tengo muy claro lo que soy y lo que quiero ser, y también tengo mis aspiraciones.

P. ¿Cuáles eran los objetivos que se había marcado este equipo cuando empezó la legislatura? ¿Están satisfechos?
R. Honestamente, creo que hemos desarrollado una labor bastante buena en un marco muy difícil. Al comienzo de la legislatura, te marcas una serie de objetivos, en cualquier caso muy ambiciosos a nivel de reformas legales y de las estructuras, pero en nuestro caso nos encontramos con una cuestión sobrevenida como fue una crisis brutal que golpeó al deporte como nunca lo había hecho. La crisis de los noventa no le afectó al coincidir con el 'boom' de los Juegos de Barcelona, y desde entonces siempre se le había ido dando más dinero al deporte. Por ello, era necesario hacer un reajuste y nos llegó de golpe. En lugar de que fuera escalonado, como era nuestra idea, nos encontramos con una reducción de casi el 50% de un año para otro, por lo que tuvimos que buscar otras alternativas.


P. ¿Pero considera entonces que han hecho todo lo que se propusieron hacer?
R. Nuestros objetivos eran dotar al deporte profesional de unas estructuras sólidas, que no tenía, y rebajar la deuda de 700 millones de los clubes de la Liga de Fútbol Profesional de 2012 con Hacienda. Una deuda que ahora está en 200 y con perspectivas de que sea cero en dos o tres años. Hemos conseguido la centralización de los derechos televisivos del fútbol, una demanda del sector desde hace muchos años y que debe poner fin a la llamada 'guerra del fútbol'. Ello les va a permitir acabar con la deuda pública y también va a ayudar económicamente al resto de deportes con el convenio firmado la semana pasada. En paralelo, estamos intentando hacer algo parecido en el ámbito de la ACB y de la ASOBAL, aunque con menos ingresos que el fútbol, claro está.

P. En cierto modo, han tenido que gestionar el deporte español con una economía de guerra...

R. Sí, y hemos intentado que se resintiera lo menos posible con la reducción de los ingresos públicos. Para ello, hemos cambiado un poco la forma de plantearse el deporte en este país, que se amparaba en un 75-80% en la captación de recursos públicos. Hoy en día, las federaciones han dado un paso adelante para no depender de lo que ocurra con los Presupuestos Generales del Estado, sino que deben trabajar para generar nuevas fuentes de recursos y ser más estrictos en el gasto, pues no nos podemos permitir los excesos que había en el pasado. En defensa suya, también hay que decir que el sistema era perverso en muchos casos pues les obligaba a gastarse todo lo que recibían por vía de la subvención pública, de ahí que tampoco pudieran hacerse con una bolsa que les permitiera gestionar las épocas de incertidumbre. Y en esto también estamos trabajando.

P. Otro punto importante en la hoja de ruta de Miguel Cardenal y Ana Muñoz es el deporte femenino, aunque da la sensación de que siempre se puede hacer más.
R. Para nosotros ha sido prioritario incorporar a la mujer al deporte. No solo al ámbito estrictamente de la práctica deportiva, pues en España nos encontramos en la época dorada en este sentido, sino para que puedan estar también en el ámbito de decisión. Nos parece profundamente injusto que la mujer no se incorpore al ámbito directivo. En esta línea, incorporamos la necesidad de que hubiera al menos tres mujeres en las juntas directivas o el 33% de estas, y os adelanto que estamos trabajando ya en una orden que sacaremos antes de acabar la legislatura para que pasen a ser al menos cinco mujeres, y estamos estudiando el porcentaje en función del número de licencias de cada federación. La estamos rematando y saldrá en fechas próximas.


P. Además, el deporte femenino español también empieza a ser muy rentable, ¿no es así?
R. Desde que yo me incorporé al CSD en 2012, una de mis principales labores ha sido la búsqueda de patrocinadores, hemos incorporado a muchos y también en breve habrá buenas noticias en esto. Jamás ha habido tantas desgravaciones y tanto apoyo a través del mecenazgo como en la actualidad. En la mayoría de las empresas, cuando se han sentado conmigo, y he asistido a más de 300 reuniones, el deporte femenino no solo es un objetivo prioritario desde el punto de vista de ayuda, sino también desde el punto de vista del negocio. Es fundamental que así lo veamos, tenemos un buen producto y hay que venderlo. No se trata de caridad. Hay que aprovechar este tirón del deporte femenino, y lo que no tiene sentido es que si se va incrementando el número de licencias en muchas federaciones, no ocurra igual en el ámbito de dirección. Si tenemos en cuenta que hay 19 federaciones territoriales y 66 nacionales, no sé si solo un 3 o un 4% puede estar presidido por mujeres. Es una anomalía que no se puede consentir y que nosotros queremos corregir.

P. Sin embargo, en el caso del fútbol es la propia RFEF la que parece bloquear que el fútbol femenino pueda crecer.
R. Lo que no se puede es no hacerlo y además tener celos de quien toma la iniciativa. Es absurdo. Yo entiendo que a alguien no le pueda interesar, pero otra cosa es que intente bloquear lo contrario. Los grandes clubes se están planteando seriamente abrir la sección de fútbol femenino. No tiene sentido que mientras en nuestro entorno tiene mucho tirón, en España lo dejemos prácticamente dormir. En la RFEF creo que están interesados en potenciar el fútbol femenino, pero hay muchos campos en los que deben mejorar. No puede ser que dejemos las cosas como están cuando las mujeres no llegan al 5% de licencias. Hay un dato que para nosotros es revelador: en España solo hay 31 mujeres futbolistas con contrato laboral. Lo normal es que si en otros deportes está habiendo un impulso a los ingresos que reciben nuestras deportistas, en el fútbol ocurra lo mismo. La LFP lo ha visto y tiene claro que es un campo a impulsar, y si yo fuera la RFEF me uniría a este camino.

P. Por lo que dice, ¿la idea es que el fútbol femenino crezca al amparo de los grandes clubes?
R. El fútbol masculino tiene un tirón que tienes que aprovechar para todos los demás deportes y para el fútbol femenino, por supuesto. No quiere decir que la solución sea asimilar el fútbol profesional masculino al femenino, sino que hay que estudiar fórmulas y límites salariales para que los clubes no se crean que va a ser un encarecimiento de la actividad que realizan. Pero hay que trabajar desde los colegios, donde el fútbol femenino apenas existe en los recreos, y en las actividades extraescolares la mayoría de las niñas no piden fútbol. ¿Por qué no van a querer jugar las chicas al fútbol cuando por ejemplo en Estados Unidos es el deporte femenino por excelencia? Además, España tiene ahora una selección muy competitiva. Hay que poner los medios y sobre todo que las niñas no abandonen a una edad tan temprana la actividad deportiva, algo que no suele ocurrir con los niños, quienes sí tienen interiorizado seguir jugando.

P. Tal y como informamos en El Confidencial, la CNMC ha expedientado a la RFEF por el caso de la homologación del título de los entrenadores. ¿Qué puede decir al respecto?
R. Es un ejemplo más de que algunos organismos se han creído durante muchos años que pueden estar al margen de la ley. Se solicitó un informe a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) con varios temas, y uno de ellos era la problemática de la que semana tras semana nos estaban llegando escritos al CSD. La CNMC se ha pronunciado y considera que el sistema no solo es injusto, sino incluso ilegal. Hay dos temas en los que incide su informe: la cuota que están cobrando las federaciones autonómicas y nacional en su caso, al ser una competencia por delegación siempre debe ajustarse al coste de la prestación del servicio. No puede pedir por el coste de la homologación del título que has sacado un precio disparatado puesto que estás haciendo una labor de servicio público que se te ha atribuido por la normativa, no es una actividad privada. Y dos, no puedes establecer unas trabas, en este caso una exención prácticamente del cien por cien de la cuota, si ese título te lo has sacado en la propia federación y si no te lo has sacado en el ámbito federativo no ser así. Se debe respetar la normativa española y comunitaria.

P. En Cataluña ha habido un problema con la homologación de las licencias de los entrenadores de baloncesto al no ser estas homogéneas en todo el Estado. ¿Es imposible que exista esa homogeneidad que evite estos conflictos? 

R. Para lo bueno y para lo malo, nosotros tenemos un Estado muy descentralizado, la competencia de Educación y Cultura está transferida a las comunidades autónomas y son estas las competentes para la homologación en algunos casos de los títulos deportivos, como el resto de títulos educativos. Nosotros tenemos una competencia para la homologación de títulos en el ámbito internacional, y en este caso es a lo máximo que podríamos llegar. Lo que sí hay es una normativa general a la que deben someterse todos. No puedes negarte a homologar un título que se ha obtenido en un centro público o privado reconocido por el órgano competente educativo. Y los criterios son los mismos independientemente de que te hayas sacado el título en Cataluña o en el País Vasco. 


P. Hablando de Villar, ¿considera que hay incompatibilidad en el hecho de que ahora sea el máximo responsable de la UEFA en ausencia de Platini y siga presidiendo la RFEF?
R. Nosotros somos respetuosos con el ámbito de la autorganización de los organismos internacionales, pero en este caso Villar ni siquiera ha sido nombrado presidente en funciones de la UEFA, por lo que no entramos a valorar si existe una incompatibilidad con sus funciones como presidente de la RFEF. Lo cierto es que en muchas federaciones hay dirigentes que también pertenecen a sus internacionales.


P. El CSD está ultimando la orden ministerial que regulará los procesos electorales en la federaciones. En el caso de la de fútbol, ¿se puede buscar un aperturismo desde esta normativa?
   
R. Una orden ministerial es una norma de alcance general y no una normativa ad hoc para una federación. Es una norma para el conjunto de federaciones que va a regir los procesos electorales. Lo que sí queremos es que haya una mayor transparencia. No puede ser que las elecciones se convoquen como se convocan o que se controlen las asambleas como en algunos casos que nos han llegado, en que el presidente de una territorial está esperando con los sobres para dirigir lo que se tiene que votar. Garantizar que se publique la convocatoria en las webs, que se informe bien, que las elecciones se pongan en fechas que pueda votar la gente. Vamos a mejorar el voto por correo, vamos a ampliar los mecanismos para garantizar la mayor representatividad posible...

P. Es decir, que algo sí que van a hacer con esa intención...
R. Entendemos que no es justo que determinados colectivos estén sobrerrepresentados, como, con todos los respetos para este colectivo, pasa en el fútbol con los árbitros. Hay muchos más jugadores y entrenadores y el objetivo principal es que el deportista se sienta representado, al igual que los clubes importantes, algunos de los cuales tienen actualmente una representación muy baja. Sí, el fútbol se va a ver afectado, pero no porque vayamos contra el señor Villar, sino porque la federación que preside tiene que mejorar en transparencia, para evitar que haya un voto cautivo a la hora de elegir al presidente.


P. ¿Y se temen otra reelección de Villar?
R. Nosotros creemos que estar 30 años en un cargo no es lo más óptimo. Lo normal es que haya cambios, que se contrasten ideas, que haya gente que llegue con aire fresco. Dicho esto, nosotros no podemos entrar a valorar la idoneidad de un presidente de federación, sino que deben ser sus propios federados y su deporte los que determinen si el señor Villar debe seguir o no. A nivel general, hemos visto que en las organizaciones internacionales que llevan muchos años presididas por los mismos dirigentes en muchos casos no es sano o saludable. Te acomodas, dejas de vigilar lo que tienes que vigilar y de impulsar lo que tienes que impulsar.

P. ¿No tiene la sensación de que durante su legislatura ha habido mucha bronca?

R. Yo creo que ha habido muy poca para lo que podía haber habido, dada la situación en que nos hemos encontrado. Somos un sector en el que se han reducido drásticamente las subvenciones públicas, en algunos casos como Andalucía hasta en un 70%. La disminución de dinero que ha llegado al deporte ha sido brutal por la situación económica. ¿Polémicas? Pues muy pocas en comparación con anteriores legislaturas, en las que con muchísimo dinero, en plena bonanza económica, hubo huelgas, guerra por cuestiones televisivas, en el ámbito del baloncesto la desaparición de clubes... En algunos casos, como por ejemplo en bádminton, ha podido haber una mala gestión del éxito. Pero este ha sido un tema puntual entre la mejor deportista de este deporte con el presidente de su federación.   
P. Pero no negará que Miguel Cardenal ha tenido que bajarse muchas veces al barro...
R. No creo que haya habido muchos conflictos. Lo que pasa es que cuando tienes que mover estructuras que están funcionando linealmente durante muchos años, hay reticencias. Sin embargo, dudo que la relación con las federaciones haya sido mejor que la actual a lo largo de los últimos 25 años. Se han dado cuenta de que este cambio ha sido positivo para ellas. Han cambiado completamente su manera de ver y entender la política deportiva. Con ideas nuevas, asociándose entre ellas, buscando patrocinadores y nuevas fuentes de ingresos.

P. En ausencia de dinero público, las federaciones han tenido que tirar de imaginación.
R. Nunca es bueno perder dinero, pero, si se me permite, les ha venido muy bien para replantarse algunas fórmulas que estaban obsoletas, aunque hay algunos estamentos que aún no lo ven, como en el caso de la Federación de Fútbol. Les cuesta cambiar porque vienen funcionando de esta manera desde hace 30 años a nivel nacional y territorial y no ven que no estamos en el país que estábamos hace 30 años. Los ciudadanos nos demandan a todos un cambio en las prácticas. Con mayor transparencia, mayor participación, que es lo normal. No creo que haya habido una gran conflictividad. Quizás ha habido más ruido mediático, porque el comportamiento del sector del deporte español ha sido ejemplar estos cuatro años y tenemos que agradecérselo a todos, desde las federaciones, los clubes, los técnicos y, por supuesto, los deportistas.


P. Para acabar, ¿alguna valoración sobre las sanciones de la UEFA al FC Barcelona por las 'esteladas'?

R. Si intentas utilizar el fútbol con fines políticos, no es una cuestión de los gobiernos, sino de los organismos del fútbol, y en este caso la UEFA. Pensar que el Gobierno de España está detrás de la sanción al Barça es absurdo. Yo a la UEFA no le puedo decir nada. Ellos, al igual que ocurre con el Movimiento Olímpico, son muy claros: no se puede utilizar simbología política ni utilizar el deporte para fines políticos. La UEFA sanciona de acuerdo a su normativa. El Barcelona tiene que hacérselo mirar en este caso y pensar que algo estarán haciendo mal cuando desde las altas instancias del fútbol europeo se lo están cuestionando. Yo no voy a entrar a valorar si es justo o no. Es una cuestión ajustada a su normativa. Si lo han sancionado, y por segunda vez además, será porque están viendo que se están haciendo acciones políticas en el estadio del FC Barcelona. Que se lo piensen y no vean un complot mundial contra ellos.