Políticas

La Ley española del Deporte (Ley 10/1990, del 15 de octubre) data de 1990. Sus objetivos son:

  • Fomentar la práctica deportiva y ordenar su funcionamiento.
  • Reconocer y facilitar las actividades deportivas organizadas a través de asociaciones.
  • Regular los eventos deportivos, considerándolos como una actividad cada vez más mercantilizada[1].

 
Este documento contempla el deporte como “un elemento fundamental del sistema educativo”, y afirma que la participación en el deporte es importante para mantener un buen estado de salud. Así pues, se trata de un factor a tener en cuenta a la hora de subsanar desequilibrios sociales entre los ciudadanos, creando hábitos beneficiosos para la inserción social, además del hecho de que la participación en un equipo fomenta la solidaridad. Todo esto contribuye a hacer del deporte un “elemento determinante de la calidad de vida y la utilización activa y participativa del tiempo de ocio en la sociedad contemporánea”[2].

 
El artículo 43 de la Constitución Española (1978) señala: “Los poderes públicos fomentarán la educación sanitaria, la educación física y el deporte. Asimismo, facilitarán la adecuada utilización del ocio”[3].

 
España es un estado de autonomías, unido formalmente, pero que en realidad funciona como una federación bastante descentralizada de 17 comunidades y 2 ciudades autónomas. Junto con el Gobierno nacional, los autonómicos y sus administraciones correspondientes han acordado la implantación de un marco común para el Deporte para el desarrollo y la paz. Una organización independiente adjunta al Ministerio español de Educación y Ciencia, el Consejo Superior de Deportes, coordina las políticas y programas relacionados con el deporte en todos los niveles de gobierno.

 
El principal objetivo del Deporte para el desarrollo y la paz en España es reforzar la educación. Otros objetivos secundarios son impulsar un desarrollo saludable de niños y jóvenes, promover la implantación de medidas sanitarias preventivas y prevenir enfermedades, así como avanzar en los programas de investigación y desarrollo relacionados con el deporte. Con el fin de cumplir estos objetivos se han llevado a cabo diversas acciones esenciales en relación con los Objetivos del Desarrollo del Milenio (ODM):

 
ODM 3: promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer. En el seno del Consejo Superior de Deportes se ha creado un departamento específico para impulsar el deporte femenino y se han incrementado las ayudas del Estado a las federaciones deportivas que incluyan a mujeres en su Consejo de Administración.

 
ODM 5: mejorar la salud materna. Los Ministerios de Sanidad y de Educación están colaborando entre sí para organizar cursos de actividades con el fin de incrementar el número de actividades deportivas saludables para embarazadas y mujeres que acaban de ser madres.

 
ODM 6: combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades. De forma similar al ODM 5, los Ministerios de Sanidad y de Educación están colaborando con ONG y con otros gobiernos locales para desarrollar y coordinar actividades deportivas encaminadas al fomento de la salud y a la participación de las personas con enfermedades. Asimismo, se están respaldando programas de actividades con el fin de erradicar las enfermedades a través de publicaciones que tratan de informar a las personas sobre las enfermedades y su prevención.

 
ODM 7: garantizar la sostenibilidad del medio ambiente. Existe un plan nacional para concienciar al público y crear, promover y utilizar en el ámbito deportivo instalaciones y equipos sostenibles desde el punto de vista medioambiental.




[1] Ley 10/1990, del 15 de octubre, del Deporte, Gobierno de España, 1990. http://www.csd.mec.es/csd/informacion/legislacion-basica/ley-del-deporte

[2] Ibid.

[3] Constitución Española, Gobierno de España, 1978.