La dimensión asociativa de la práctica deportiva

5. La dimensión asociativa de la práctica deportiva

El deporte contemporáneo que surge en la Inglaterra aristocrática y universitaria de la segunda mitad del siglo XIX, no puede entenderse plenamente si no se toma en consideración su dimensión organizativa, especialmente la que se refiere a los clubes deportivos que constituyen la forma simbólica más paradigmática y tradicional de dicha dimensión. Pero como oportunamente ha señalado recientemente Klaus Heinemann, uno de los sociólogos europeos que mejor ha estudiado en los últimos años el fenómeno del asociacionismo deportivo en Europa, los clubes deportivos van teniendo desde finales del siglo XX cada vez un menor peso relativo dentro de las formas organizacionales que utilizan los practicantes para hacer deporte (Heinemann, 1999: 19). Aunque bien es cierto que este hecho no impide que tanto si se trata del deporte federado de carácter aficionado como si se refiere al deporte profesional y de alto nivel, el club deportivo continúe siendo en prácticamente todos los deportes que cuentan con la correspondiente federación deportiva, la forma organizacional dominante en la manera de atender y configurar las actividades nucleares de cada deporte.

Habida cuenta del papel central que continúa representando el asociacionismo en el sistema deportivo actual, procederemos en este capítulo al estudio de las formas organizacionales que tiene la población española de hacer deporte y de relacionarse con el sistema social que configura esta actividad.  También nos ocuparemos de su grado de vinculación a clubes y otras asociaciones deportivas, así como de las motivaciones que subyacen en las diversas maneras de participar, o de no hacerlo, en actividades asociativas.

5.1. Formas asociativas y no asociativas de hacer deporte

Al analizar las formas que van adoptando los hábitos deportivos de las poblaciones de las sociedades avanzadas como la española en la actual fase de posmodernidad, hemos señalado en páginas anteriores, al analizar los resultados de pasadas encuestas, que son cada vez más frecuentes las prácticas físico-deportivas que no necesitan del marco asociativo que ha acompañado de forma dominante hasta hace dos o tres décadas a los deportes que cuentan con una larga tradición, en algunos casos casi centenaria, de competición controlada por las correspondientes federaciones deportivas. Y es que tales prácticas deportivas tradicionales y federadas son difícilmente adaptables a la práctica masiva de los deportes u orientaciones físicodeportivas que gozan de mayor aceptación, por los millones de personas interesadas por estas prácticas deportivas. Lo que justifica que en términos porcentuales sean más frecuentes las formas individualizadas o grupales de hacer deporte fuera de marcos asociativos formales, que las prácticas deportivas asociadas a clubes adscritos a las diferentes federaciones.

Es por ello por lo que no ha dejado de aumentar en los últimos años la proporción de practicantes que hacen deporte por su cuenta, esto es, por iniciativa personal utilizando recursos propios fuera de toda regulación asociativa. En la Tabla 24 se presentan los términos empíricos de esta tendencia, que continúa creciendo en los primeros años del siglo XXI.

Tabla 24. Forma de hacer deporte, 2005-2000

 

Cómo hace deporte 2005 2000
Por su cuenta 68 66
Como actividad de un club, asociación, organización o federación 24 25
Como actividad del centro de enseñanza o de trabajo en el que está 6 7
Otra respuesta 2 2
  -3.094 -1.890

 

 

Una amplia mayoría del 68% de los practicantes hace deporte por su cuenta, dos unidades porcentuales más que en 2000, y cuatro unidades porcentuales más que en 1990, pues como ya tuvimos ocasión de comprobar en el análisis de esta encuesta de 2000, el correspondiente porcentaje de los practicantes por su cuenta en 1990 era el 64%. Un crecimiento que se va logrando a costa, principalmente, de la disminución del deporte escolar, sólo el 6%, frente al 7% en 2000 y al 11% en 1990. El deporte realizado como actividad de un club, asociación, organización o federación conserva, a la baja y con un 24%, la presencia que tenía en 2000, el 25%, aunque continúa siendo superior a la que tenía en 1990, el 22%.

Conviene recordar una vez más que no todo el deporte practicado de forma asociativa es de naturaleza federativa, aunque todavía buena parte de los que hacen deporte en clubes u otras asociaciones también están federados. Así lo hemos podido constatar en pasadas encuestas y vuelve a confirmarse en la presente, aunque tal como se puede observar en los resultados de la Tabla 25, ha disminuido ligeramente el número de los que poseen licencia federativa con respecto a la encuesta de 2000.

Tabla 25. Posesión de licencia federativa entre practicantes de deporte, 2005-2000 
 

Posee licencia federativa 2005 2000
17 20
No 76 80
La tuvo, pero ahora ya no la tiene 7 --
  -3.094 -1.890

 

El 17% de los que hacen deporte poseen licencia federativa con lo que son mayoritarios, el 83%, los que hacen deporte fuera del control federativo  -el 76% nunca la ha tenido y el 7% la tuvo en el pasado pero en la actualidad ya no la tiene. Con respecto a los resultados de 2000, representa una disminución de tres unidades porcentuales, lo que es un indicador más de la pérdida de influencia de las federaciones deportivas en el amplio y diversificado sistema social que configuran las prácticas físico-deportivas de carácter recreativo o competitivo en la actualidad.

Aunque existe una asociación elevada entre la práctica deportiva en un marco asociativo y la posesión de licencia federativa, el hecho de que sea más elevado el número de los primeros, el 30% -24% en clubes y otras asociaciones y el 6% en un centro escolar-, que el de los segundos, el 17%, se explica porque hay muchos practicantes, casi la mitad de los primeros, que hacen deporte en un marco asociativo tal como un servicio deportivo municipal o un club o gimnasio comercial privado, en los que se realizan actividades físicodeportivas que no exigen, necesariamente, poseer una licencia federativa.

Se trata de una característica que tal como se vio anteriormente al estudiar los deportes más practicados, responde al hecho de que hay deportes en los que resulta prácticamente obligatorio poseer una licencia federativa para acceder a su práctica, aunque sea recreativa, en las correspondientes instalaciones o ámbitos deportivos, como es el caso del golf, la caza y pesca o las artes marciales, mientras que otras formas deportivas no requieren en absoluto dicha licencia, como ocurre con la natación, el tenis o los deportes de invierno cuando se realizan con carácter recreativo. Esta diversidad en la forma de acceder a las diferentes actividades deportivas es la que se encuentra detrás de los desajustes que hemos observado anteriormente en la evolución de algunas de ellas, para las que no existe una correspondencia entre su grado de popularidad de práctica, por un lado, y su presencia federativa, por otro. 

En la presente encuesta se comprueba una vez más que la dimensión sociodemográfica que mejor y mayormente diferencia a la población que hace deporte según esté o no federada es el sexo, en tanto que dicha característica es irrelevante en el caso de la pertenencia a clubes y otras asociaciones deportivas, pues tal como se puede observar con las distribuciones porcentuales que se presentan en la Tabla 26, son muy similares los resultados en la encuesta de 2005 y los de la encuesta de 2000.

Tabla 26. Posesión de licencia federativa y práctica en club o asociación por sexo, 2005-2000

  Tiene licencia federativa Practica en un club o asociación
2005 2000 2005 2000
Sexo
Varón 23 26 23 25
Mujer 6 9 24 26

 

 

El porcentaje de varones practicantes que tienen licencia en 2005, el 23%, es casi cuatro veces superior al correspondiente porcentaje de mujeres, el 6%. Diferencia que no se observa en la pertenencia a clubes y otras asociaciones, ya que son prácticamente iguales los porcentajes de varones, el 23%, que el de mujeres, el 24%.

Además, se observan unas diferencias entre los resultados de 2005 y los de 2000 que son muy interesantes pues contribuyen a reforzar la tendencia ya registrada de una mayor incorporación de las mujeres a la práctica deportiva recreativa, y de su alejamiento del deporte federado y competitivo. En efecto, y tal como aparece en los resultados presentados en la Tabla 26, la proporción de mujeres practicantes con licencia federativa ha disminuido en tres unidades porcentuales, el 6% en 2005 frente al 9% en 2000, en tanto que es cuatro veces superior el porcentaje de las mujeres que practican en un club u otra asociación, el 24%. Porcentaje este último que es incluso superior en una unidad porcentual al de hombres, el 23%. El hecho de que muchas de las mujeres se vayan incorporando a la práctica deportiva a través de la gran variedad de gimnasias de la forma, orientadas a la salud y a la recreación, en los correspondientes centros deportivos, explica esta diferencia entre la cultura deportiva de varones y la de las mujeres.

5.1.1. La práctica deportiva individual y grupal de deporte

En anteriores encuestas hemos tenido ocasión de comprobar que una buena parte de los que hacen deporte lo realizan en compañía de otros practicantes, aunque por los resultados que acabamos de analizar, la gran mayoría de los que practican con otros, al igual que los que lo hacen de forma individualizada, hacen deporte de manera informal. Los resultados que se presentan en la Tabla 27 permiten acotar empíricamente la distribución de estas formas de hacer deporte y constatar que se trata de un rasgo del sistema deportivo español que apenas ha variado en los últimos años.

Tabla 27. Con quién suelen hacer deporte los que practican, 2005-2000

¿Con quién hace deporte? 2005 2000
Con un grupo de amigos/as 51 52
La mayor parte de las veces solo 25 23
Depende, unas veces sólo y otras en grupo 11 10
Con algún miembro de la familia 7 6
Con un grupo de compañeros de estudios o trabajo 6 8
  -3.094 -1.840

 

Prácticamente la mitad de los que hacen deporte, el 51%, suelen hacerlo acompañados de otras personas amigas, porcentaje similar al registrado en 2000, el 52%, lo que pone de manifiesto la estabilidad de esta forma mayoritaria y amigable de practicar deporte.

A este amplio segmento de los que practican con un grupo de amigos, hay que añadir otros dos pequeños segmentos de practicantes: los que suelen hacer deporte con otros compañeros de trabajo o de estudios, el 8%, y aquellos otros que hacen deporte en compañía de algún miembro de la familia, el 6%.

El segmento de los que hacen deporte la mayor parte de las veces en solitario, el 23%, se ha incrementado en seis unidades porcentuales en relación a la encuesta de 2000, aunque ha disminuido el porcentaje de los que hacen deporte unas veces solos y otras veces en grupo, el 10%, ocho unidades porcentuales menos que en la encuesta anterior, por lo que si sumamos ambos porcentajes delimitan un segmento de población que ha variado poco en los últimos cinco años, el 33% en 2005 y el 35% en 2000.

Esta variedad de formas de hacer deporte se distribuye entre la población guardando pautas de relación que reflejan el carácter sociocultural de los hábitos deportivos. Para acotar empíricamente esta diversidad de formas de hacer deporte, analizaremos cada una de ellas en función de las características sociodemográficas que tienen una mayor influencia en la configuración de los estilos de práctica deportiva, como son el sexo, la edad, el lugar de residencia y el nivel de estudios. Con el fin de lograr una mayor economía de descripción, seleccionaremos los valores de cada variable que representan la mayor y menor presencia, respectivamente, en la correspondiente forma de hacer deporte:

Tabla 28. Diversas formas de hacer deporte según características sociodemográficas, 2005

Con quién hace deporte
Características sociodemográficas
  Solo Con amigos Con compañeros Con familia
Sexo:
Varón 23 56 6 5
Mujer 28 44 6 10
Edad:
15-24 13 63 13 3
25-44 28 48 4 7
45-54 27 44 4 12
55 y + 33 45 2 10
Tamaño de hábitat:
-2.000 16 67 4 5
100-400.000 27 47 6 7
1.000.000 32 45 4 7
         
Nivel de estudios:
Primaria 19 59 8 6
Secundaria/FP 26 50 5 7
Superiores 31 40 4 7

 

Los resultados que se presentan en la Tabla 28 permiten trazar el perfil modal, esto es, más frecuente, de los integrantes de las diversas formas de hacer deporte, perfiles que quedan descritos del siguiente modo:

  • Perfil modal de los que suelen hacer deporte solos: varón o mujer, con edad superior a los 25 años, residente en medianas y grandes ciudades y con niveles de estudios secundarios o universitarios.
  • Perfil modal de los que suelen hacer deporte con amigos: varón, joven de 15 a 24 años, residente en pequeños o medianos pueblos rurales con niveles de estudios primarios o secundarios.
  • Perfil modal de los que suelen hacer deporte con compañeros de trabajo o estudios: varón o mujer, joven de 15 a 24 años, residente en ciudades de tamaño medio y con estudios primarios o secundarios.
  • Perfil modal de los que suelen hacer deporte con familiares: mujer, con edad superior a 44 años, residente en medianas o grandes ciudades y con estudios medios o superiores.

De este conjunto de perfiles modales cabe destacar los siguientes rasgos: las mujeres tienden a practicar deporte con mayor frecuencia que los varones con familiares, mientras que los varones lo hacen más frecuentemente con amigos, en tanto que son los más jóvenes los que hacen deporte con compañeros de trabajo o sobre todo de estudios. El lugar de residencia también influye en la distribución de las formas de hacer deporte, de tal manera que es más frecuente hacer deporte con amigos cuando se reside en pueblos y ciudades de pequeño tamaño, en tanto que abundan más los que practican en solitario en las grandes ciudades, hecho éste que se puede interpretar como una manifestación de esa “muchedumbre solitaria” tan bien descrita por el sociólogo norteamericano David Riessman (1959), al estudiar las formas de vida de los residentes en las grandes ciudades americanas.

5.2. La pertenencia a un club o asociación deportiva y la práctica deportiva

Una vez determinadas empíricamente las diversas formas de hacer deporte, pasamos a ocuparnos del análisis en sentido estricto de los marcos organizacionales de estas prácticas deportivas. Para ello contamos con las respuestas dadas a la pregunta de si el entrevistado pertenece o ha pertenecido a algún club o asociación deportiva cuyo objetivo principal es el de organizar y facilitar la práctica deportiva. Hay que señalar que al puntualizar que se trata de clubes o asociaciones que facilitan la práctica deportiva de sus asociados, se ha tratado de que no se produzca confusión alguna con los que son socios de clubes cuya actividad gira principalmente alrededor de equipos profesionales, como ocurre con el fútbol o baloncesto, que participan en ligas orientadas al espectáculo deportivo y no a la práctica deportiva de sus asociados.

Los resultados obtenidos con esta pregunta y que se presentan en la Tabla 29, permiten constatar una vez más lo visto en anteriores encuestas y que ha sido estudiado de manera específica por otros autores (Heinemann, 1999), como es el hecho de la limitada experiencia asociativa deportiva de la población española, ya que es minoritaria la población que pertenece en la actualidad o la ha hecho con anterioridad a clubes y otras asociaciones deportivas.

Tabla 29. Distribución porcentual de los que pertenecen al menos a algún club, gimnasio o asociación deportiva orientados a la práctica deportiva de sus asociados, 2005-2000

 

Pertenece al menos a un club, gimnasio o asociación deportivos
  2005 2000
Sí pertenece 20 16
Ha pertenecido, ahora no 14 16
Nunca ha pertenecido 63 68
  -8.170 -5.160

 

El 23% de los entrevistados afirma que pertenece a una o más asociaciones deportivas, el 17% ha pertenecido en el pasado pero en la actualidad ya no pertenece, en tanto que un mayoritario 63% nunca ha pertenecido a una asociación de este tipo. Pero tal como se puede observar en la Tabla 29, esta distribución porcentual correspondiente a la encuesta de 2005 presenta una mejora de la tasa de pertenencia con respecto a lo que sucedía en la encuesta de 2000, toda vez que se ha incrementado en cuatro unidades porcentuales dicha tasa, 20% frente a 16%, y en consecuencia ha disminuido el porcentaje de los que nunca han pertenecido, 63% frente a 68%. 

Dado que en el cuestionario se preguntaba por separado sobre la pertenencia o no a cada uno de los cuatro tipos de asociación deportiva que hemos diferenciado en el presente estudio, es de interés conocer también por separado la tasa de pertenencia a cada uno de los tipos, información que se presenta en la Tabla 30. 

Tabla 30. Pertenencia a un club o asociación deportiva orientados a la práctica deportiva de sus asociados, 2005-2000

 

Tipo de pertenencia

Pertenece

Ha pertenecido

Nunca ha pertenecido

 
2005 2000 2005 2000 2005 2000 Total
Socio de un club privado 9 7 8 7 83 86 100
Gimnasio o similares 8 3 12 8 80 89 100
Abonado o usuario de una asociación deportiva municipal 11 6 10 9 79 85 100
Abonado o usuario de una asociación deportiva privada 5 - 5 - 90 - 100

 

El mayor número de asociados corresponde a los abonados o usuarios de una asociación deportiva de carácter municipal, el 11%, seguido de los que son socios de un club privado, el 9%, los inscritos en gimnasios o centros deportivos similares, el 8%, y, en último lugar, los abonados o usuarios de asociaciones deportivas de carácter privado, el 5%.

Por lo que se refiere a los que han pertenecido con anterioridad y en la actualidad se han dado de baja, el mayor porcentaje corresponde al de los que estaban inscritos en gimnasios o similares, el 12%, que son precisamente el tipo de centros deportivos de carácter comercial que registra un mayor número de altas y bajas. También es relativamente elevado el número de los que han estado vinculados a centros  deportivos de carácter municipal, el 10%, que en cierto modo tienen en este sentido de movimiento de altas y bajas un carácter parecido al de los gimnasios, ya que suelen realizar una oferta amplia y variada de actividades deportivas para las que los practicantes se inscriben de manera selectiva y puntual. Los porcentajes de los que han pertenecido a clubes privados, el 8%, o han sido usuarios o abonados de asociaciones privadas, el 5%, son menores que en los dos casos anteriores, ya que en ellos los movimientos de altas y bajas se realizan con menor frecuencia, puesto que no dependen tanto de ofertas puntuales de actividades deportivas como más bien del deseo de integrarse en un club o asociación que ofrece servicios no sólo deportivos como también otros de carácter social y lúdico. 

La consideración de las variables sociodemográficas en el análisis de la pertenencia a alguno de los cuatro tipos de asociaciones deportivas que venimos considerando, permite acotar empíricamente los perfiles modales de los socios o abonados a tales asociaciones. En la Tabla 31 se presentan las distribuciones porcentuales de estos asociados o abonados, en función del sexo, edad, tamaño del municipio de residencia, nivel de estudios y posición social.

Tabla 31. Características sociodemográficas de la población que pertenece a clubes privados, gimnasios o asociaciones municipales, 2005

 

Características sociodemográficas % pertenece a un...
  Club privado Gimnasio o similar Asociación municipal Asociación privada
Media española 9,3 8,2 11,1 5,3
Sexo
Varones 12,5 8,4 12,5 7,5
Mujeres 6,2 8,1 9,7 3,1
Edad
15-24 ańos 11,1 15,3 17,4 6,6
25-34 ańos 10,5 12,4 12,8 5,2
35-44 ańos 10,3 8,4 11 6,5
45-54 ańos 8,2 4,4 9,5 5,8
55-65 ańos 8,3 2 7,6 4,5
Más de 65 años 5,8 2,4 4,9 1,5
Tamaño de municipio
Menos de 2.000 5,9 3,1 8,8 6,1
2.000 – 10.000 7,1 5,4 10,8 4,2
10.001 – 50.000 9,2 7,5 11,5 4,8
51.001 – 100.000 9,2 8,6 11,8 4,3
100.001 – 400.000 9,8 9,5 10,6 6,3
400.001 – 1 millón 11,7 12,7 10,4 6,8
Más de 1 millón 13,2 11,8 12,8 5,3
Nivel de estudios
Sin estudios 0,7 0,3 0,9 0,6
Primaria 6,4 4,8 8,9 3,9
Secundaria 13,7 14,8 14,9 7,2
Formación Profesional 11,2 12,1 12,5 7,3
Medios universitarios 14,5 12,4 16,8 7,2
Superiores 17,1 11,9 16,7 8,1
Posición social
Baja 5 5,2 8,8 2,7
Media 9,8 8,9 11,4 5,7
Alta 15,3 11,4 14,1 8,4

 

La variable sexo discrimina significativamente a los pertenecientes a clubes privados, asociaciones municipales y asociaciones privadas, en el sentido de que los varones casi duplican a las mujeres en tasas de pertenencia, aunque no ocurre lo mismo en el caso de gimnasios y otros centros comerciales deportivos, ya que en ellos participan por igual, en términos porcentuales, varones y mujeres.

La variable edad actúa de la forma que cabía esperar ya que las tasas de pertenencia a los cuatro tipos de asociaciones deportivas presentan dos extremos bien diferenciados, en el sentido de que las tasas máximas de pertenencia las tienen los más jóvenes y las tasas mínimas corresponden a los abonados o asociados de mayor edad. Entre ambos extremos, las tasas de pertenencia van decreciendo progresivamente a medida que avanza la edad.

La variable tamaño de municipio de residencia ofrece resultados de particular interés ya que su influencia en los clubes deportivos privados, en los gimnasios y otros centros de carácter comercial, es bien diferente de la que ejerce en los otros dos tipos de asociaciones, esto es, las de carácter público municipal y las de carácter privado que no son clubes de socios. Y es que los dos primeros tienen un carácter netamente urbano de tal manera que las tasas de pertenencia a clubes y gimnasios en grandes ciudades son notablemente superiores -entre dos y tres veces-, a las que presentan los pueblos de carácter rural y las pequeñas ciudades. Sin embargo, la distribución de las tasas de pertenencia a las asociaciones deportivas de carácter público municipal y privadas es más equilibrada, de tal manera que las diferencias porcentuales entre las tasas de pertenencia más elevadas y más reducidas no superan en ningún caso las tres unidades porcentuales.

El nivel de estudios y la posición social de los entrevistados se distribuyen de la forma que igualmente cabía esperar, ya que a niveles más altos de ambas variables se registran igualmente las tasas más altas de pertenencia a los diferentes tipos de asociaciones deportivas.

También con estas variables se registran diferencias más o menos acusadas de pertenencia a cada uno de los tipos de asociaciones, de tal manera que los clubes privados presentan los perfiles más exclusivos de pertenencia de los que tienen posiciones sociales y niveles de estudios más elevados, en tanto que las asociaciones deportivas municipales son las más abiertas socialmente aunque sin llegar a una distribución completamente igualitaria, como lo pone de manifiesto el hecho de que el diferencial del porcentaje de pertenencia a asociaciones de carácter municipal es seis unidades porcentuales inferior entre los que tienen una posición social baja y los de posición alta. En todo caso, se trata de una diferencia menos acusada que en el caso de los socios de clubes privados que alcanza las diez unidades porcentuales.

Como resumen de los resultados que se presentan en la Tabla 31 y del análisis anterior, podemos trazar los siguientes perfiles sociodemográficos modales de los pertenecientes a los cuatro tipos de asociaciones deportivas:

Perfil modal sociodemográfico de los que pertenecen a un...

 

Club privado Gimnasio o similar Asociación municipal Asociación privada
Varones Varones y mujeres Varones Varones
15-44 años 15-34 años 15-44 años 15-65 años
Grandes ciudades Grandes ciudades Ciudades todos los tamaños Pueblos y ciudades todos los tamaños
Estudios secundarios y superiores Estudios secundarios y superiores Estudios secundarios y superiores Estudios primarios y superiores
Posición social alta Posición social alta Posición social media y alta Posición social media y alta

 

5.2.1. La práctica deportiva y la participación en actividades asociativas

Por la manera en que se ha formulado la pregunta referente a la pertenencia asociativa, insistiendo en que se trata de clubes o facilitadoras de la práctica deportiva de sus asociados, para que de esta manera no se confundiera con la pertenencia a clubes cuya actividad gira alrededor de un equipo profesional, la tasa de práctica deportiva de los asociados tiene que ser necesariamente alta como así se comprueba con los resultados que se presentan en la Tabla 32.

Tabla 32. Distribución de los que practican o no deporte según la pertenencia a asociaciones deportivas, 2005

 

  Practica deporte No practica deporte
Club 18 4
Gimnasio 20 1
Asociación municipal 25 3
Asociación privada 11 2
Antes sí, ahora no 27 23
Nunca 30 71
  -3.019 -5.134

 

La mayor parte de la población que no practica deporte nunca ha pertenecido a una asociación deportiva, el 71%, en tanto que si observamos a los que sí practican deporte sólo el 30%  de ellos nunca han pertenecido  a una asociación, y otro 27% de estos practicantes han pertenecido anteriormente a una asociación pero en la actualidad no lo hacen. Entre los asociados que hacen deporte, el grupo más numeroso, el 25%, pertenece a una asociación municipal, el 20% a un gimnasio o centro deportivo similar, el 18% a un club y el 11% a una asociación deportiva privada. Nótese que la suma de la columna de los que sí practican excede del 100% y ello es debido a que tal como hemos visto anteriormente, una parte de los asociados pertenece a más de una asociación, con lo que figuran como practicantes en cada una de ellas.

Otra forma de apreciar la importancia que tiene la afiliación asociativa en la práctica deportiva es la que se puede observar en las distribuciones de resultados que integran la Tabla 33. Una tabla cuya lectura complementa en cierto sentido la información que suministra la anterior Tabla 32.

Tabla 33. Distribución de los que pertenecen o no a una asociación deportiva y practican o no deporte, 2005-2000

 

Practica deporte Club Gimnasio Asociación municipal Asociación privada Antes sí, ahora no Nunca
2005 2000 2005 2000 2005 2000 2005 2000 2005 2000 2005 2000
74 82 89 89 85 85 77 84 41 40 20 20
No 26 18 11 11 15 15 23 16 59 60 80 80

 

De todos los asociados, los que pertenecen a un gimnasio u otro centro comercial presentan la tasa más elevada de práctica, el 89%, seguidos de los abonados a una asociación municipal, el 85%, a una asociación privada, el 77%, y a un club, el 74%. La tasa de práctica deportiva baja notablemente entre los que han dejado de pertenecer, el 41%, y todavía es más baja entre los que carecen de experiencia asociativa, sólo el 20%. En relación a los resultados correspondientes a la encuesta de 2000, las distribuciones porcentuales son similares a las de 2005, con excepción de los asociados a un club o una asociación privada cuyas tasas de prácticas son superiores en el 2000. Se trata de un resultado para el que no contamos con una explicación teóricamente plausible por lo que habrá que esperar a realizar nuevas encuestas para saber si se trata de un hecho estructural o, simplemente, de una alteración estadística sin mayor relevancia que la que surge del propio azar o error estadístico.

Otro indicador que contribuye a perfilar con mayor detalle el marco global del asociacionismo deportivo en España, es el que se interesa por conocer el grado de participación de los asociados a un club o asociación deportiva. Como ya señalamos a este respecto en el estudio referido a la encuesta de 2000 (García Ferrando, 2001a: 174), es evidente que el asociacionismo deportivo, como ocurre con cualquier otro tipo de asociacionismo, será tanto más consistente en la medida en que sea mayor la participación de los socios en la marcha de la asociación, ya que al tratarse de organizaciones voluntarias, el grado de compromiso de los asociados determinará la calidad de la vida asociativa que tenga lugar en el seno del club o asociación deportiva (Heinemann, 1999: 143).

El estudio en profundidad de la participación de los asociados en una organización deportiva requiere un trabajo de campo y de técnicas observacionales ajustadas todas ellas a las características que le son propias, ya que no pueden ser idénticas las posibilidades en un club deportivo privado constituido por socios que pagan mensualmente sus cuotas, que, por ejemplo, una asociación vinculada a un servicio deportivo municipal cuyo funcionamiento viene determinado, en buena medida, por la legislación de las Administraciones locales. Ni que decir tiene que incluso puede ser formalmente imposible la participación voluntaria en un centro deportivo de carácter comercial, en el que los comportamientos de los usuarios se ajustan a los criterios de utilidad de los gestores.

Por ello hemos diseñado a efectos del presente estudio un indicador genérico que ofrece resultados globales referidos a cuatro tipos posibles de colaboración: participación regular en las actividades, escasa o nula participación en las actividades, colabora especialmente en la organización de actividades o en la prestación de servicios, o como miembro de la junta directiva. Los resultados obtenidos en el presente estudio se presentan en la Tabla 34, en la que también se incluyen los resultados de 2000 para ampliar la perspectiva comparativa.

Tabla 34. Grado de participación de los asociados a un club o asociación deportiva, 2005-2000 

Grado de participación 2005 2000
Participa normalmente en las actividades 45 54
No participa o participa poco en las actividades 39 34
Colabora especialmente organizando actividades o prestando servicios 5 7
Es dirigente del club o asociación 2 4
No contesta 9 --
  -2.139 -805

 

El grupo más numeroso, el 45%, participa normalmente en las actividades que son propias del club o asociación, en tanto que un grupo un poco más reducido, el 39%, reconoce su escasa o nula participación. En consecuencia, son minoritarios los asociados que están implicados con mayor intensidad en el funcionamiento cotidiano de la organización deportiva, ya que sólo el 5% colabora especialmente en la organización de actividades o prestación de servicios, y un escaso 2% reconoce que ocupa un puesto como dirigente. En relación a los resultados del estudio de 2000 no se observan cambios significativos aunque las cifras aparecen distintas, toda vez que en este estudio no se produjeron faltas de respuesta en tanto que en el estudio de 2005 se ha producido un 9% de falta de respuesta, categoría de “no contesta”, lo que altera la distribución porcentual. Pero haciendo abstracción de esta alteración estadística, ambas distribuciones porcentuales son similares, lo que refleja la estabilidad de las diferentes formas de participación de la población en las asociaciones deportivas.

 5.2.2. Distribución del asociacionismo deportivo en las diferentes Comunidades Autónomas

Dada la fuerte asociación que existe entre práctica deportiva y pertenencia a una asociación de carácter deportivo, cabe esperar que en las Comunidades Autónomas con un nivel más alto de práctica deportiva, exista también un mayor grado de asociacionismo deportivo que el que existe en las Comunidades Autónomas de menor nivel de práctica deportiva. Y así es en efecto, ya que tal como se observa en la Tabla 35, el ordenamiento de las diferentes Comunidades Autónomas según el porcentaje de residentes que pertenecen a una asociación deportiva, es muy similar a la correspondiente ordenación según el porcentaje de practicantes de deporte que se presenta en la Tabla 14 del capítulo tercero.

Tabla 35. Distribución de la población según su pertenencia o no a un club o asociación deportiva, según Comunidad Autónoma de residencia, 2005

Comunidad Autónoma Pertenece No pertenece
Navarra 42,3 57,7
Cataluña 35,5 64,5
Madrid 32,8 67,3
País Vasco 30,2 69,8
Aragón 29,7 70,3
Rioja 29,1 70,9
Baleares 29,1 70,9
Asturias 27,1 72,9
Comunidad Valenciana 24,5 75,5
Canarias 22,9 77,1
Cantabria 21,7 78,3
Castilla-León 21,4 78,6
Andalucía 20,1 79,9
Galicia 20 80
Castilla-la Mancha 18,6 81,4
Murcia 18 82
Extremadura 12,6 87,4
Total nacional 26,1 73,8

 

La Comunidad con mayor porcentaje de asociacionismo deportivo es Navarra, con el 42,3% de residentes que pertenecen a algún tipo de club, asociación o centro deportivos, y lo mismo ocurre con la práctica deportiva cuyo ordenamiento también encabeza Navarra con el 45% de practicantes (ver Tabla 14). El extremo opuesto de ambos ordenamientos los ocupa Extremadura, con el 12,6% de asociacionismo y el 29% de práctica deportiva, lo que pone de manifiesto que el diferencial entre las dos Comunidades Autónomas que ocupan, respectivamente, el lugar más alto y el más bajo de ambas ordenaciones es mayor en la dimensión asociacionismo que en la de práctica, el 29,7% en la primera y el 16% en la segunda.

Dado que los diferenciales de práctica y asociacionismo son también elevados   en el resto de las quince Comunidades Autónomas -en tal sentido Navarra parece ser la única excepción ya que su diferencial de porcentaje de práctica y asociacionismo no llega al 3%-, y, sobre todo, es más acusado en las Comunidades con valores de prácticas y de asociacionismo por debajo de la media nacional, cabe suponer que para que exista un asociacionismo fuerte es necesario en primer lugar que se incremente por encima de un cierto nivel mínimo la práctica deportiva, ya que si ésta no es elevada el asociacionismo que le subyace tiende a ser también débil.

Otra similitud entre la ordenación autonómica de práctica deportiva y de asociacionismo aparece cuando se compara el número de Comunidades que tienen tasas por encima y por debajo de las correspondientes medias nacionales. En el caso de la segunda de las ordenaciones, son ocho las Comunidades con valores de asociacionismo superiores a la media nacional que es 26,1% (Navarra, Cataluña, Madrid, País Vasco, Aragón, Rioja, Baleares y Asturias), en tanto que ascienden a nueve las que tienen valores por debajo de dicha media (Comunidad Valenciana, Canarias, Cantabria, Castilla-León, Andalucía, Galicia, Castilla-La Mancha, Murcia y Extremadura). En la ordenación según tasas de práctica deportiva son igualmente ocho las Comunidades con valores superiores o del mismo orden que la media nacional, y nueve las que tienen valores por debajo de dicha media. En el gráfico 9 se ofrece una panorámica de conjunto del ordenamiento de las Comunidades Autónomas que visualiza adecuadamente las distribuciones porcentuales que acabamos de analizar.

Gráfico 9. Pertenencia a clubes o asociaciones deportivas según Comunidad Autónoma de residencia, 2005
 

Pertenencia a clubes o asociaciones deportivas según Comunidad Autónoma de residencia, 2005

 

Además, las tasas altas de asociacionismo deportivo van acompañadas de una característica de fortaleza de dicho asociacionismo, ya que en las Comunidades Autónomas con valores más altos de asociacionismo son, en términos relativos, todavía más elevadas las tasas de socios o abonados que pertenecen a más de una asociación, en tanto que en las Comunidades con las tasas más bajas de asociacionismo en general, son notablemente más bajas las tasas de los que pertenecen a más de una asociación, tal como de comprueba con los resultados que se presentan en la Tabla 36.

Tabla 36. Porcentaje de población que pertenece a  un club o más asociaciones deportivas según Comunidad Autónoma de residencia, 2005
 

 

Comunidad Autónoma Pertenece a uno Pertenece a más de uno
Navarra 29,7 12,6
Cataluña 26,9 8,6
Madrid 24,6 8,2
País Vasco 24,4 5,8
Aragón 24,1 5,6
Rioja 23,6 5,5
Baleares 20,3 8,8
Asturias 19 8,1
Comunidad Valenciana 18,9 5,6
Canarias 18,8 4,1
Cantabria 17,9 3,8
Castilla-León 17,2 4,2
Andalucía 15,9 4,2
Galicia 16,4 3,6
Castilla-la Mancha 14,1 4,5
Murcia 16,3 1,7
Extremadura 11,6 1
Total nacional 20,3 5,8

 

En efecto, si al igual que hemos hecho anteriormente nos fijamos en las dos Comunidades con valores extremos, se observa que el 30% aproximadamente de los asociados en Navarra pertenecen a más de una asociación deportiva, mientras que en Extremadura sólo el 8% de los asociados pertenece a más de una asociación deportiva. Y de nuevo se observa que en las Comunidades con valores de asociacionismo por encima de la correspondiente media nacional, los valores de asociados que pertenecen a más de una asociación son notablemente más altos, en términos relativos, que en el caso de las Comunidades con valores de asociacionismo por debajo de la media nacional.

Otra ordenación de las Comunidades Autónomas que es de interés para conocer con mayor detalle la estructura del asociacionismo deportivo en cada una de ellas, es la que se presenta en la Tabla 37. En esta tabla se detallan los porcentajes de población que pertenecen a los cuatro tipos de asociaciones que venimos considerando en este trabajo, esto es, club deportivo privado, gimnasio o centro deportivo similar, asociación deportiva municipal y asociación deportiva privada.

Tabla 37. Porcentaje de población que pertenece a los cuatro tipos de clubes o asociaciones deportivas según Comunidad Autónoma de residencia, 2005

Comunidad Autónoma Club privado Gimnasio o similar Asociación municipal Asociación privada
Andalucía 7,1 8 6,6 3,3
Aragón 10,5 6,1 12,8 6,8
Asturias 9,4 7,9 14,8 7,4
Baleares 12,9 10,5 11,6 7,1
Canarias 7,2 8,4 8,2 4,1
Cantabria 5 10,7 6,7 3,7
Castilla-La Mancha 8 4,9 7,7 4
Castilla-León 6,4 6,7 9,3 3,8
Cataluña 14,4 10,4 15,8 6,6
Comunidad Valenciana 8,8 8,7 10,4 4,2
Extremadura 2,7 3,4 4,7 2,7
Galicia 6,8 4,9 8,3 5,3
Madrid 11,6 11,2 13,1 7,8
Murcia 7,8 5,1 5,1 2,3
Navarra 13 7,2 21,2 16,8
País Vasco 7,3 5,5 20,1 4,5
Rioja 10 8,6 13,6 5,4
Total nacional 9,3 8,2 11,1 5,3

 

Una forma sugerente de analizar los resultados de la Tabla 37 consiste en señalar las Comunidades Autónomas que presentan las tasas más elevadas de asociaciones en cada uno de los cuatro tipos, que son Cataluña en clubes deportivos privados, el 14,4%, Madrid en gimnasios y otros centros deportivos comerciales, el 11,2%, y Navarra, que presenta los porcentajes más elevados de asociacionismo municipal, el 21,2%, y el de asociacionismo privado, el 16,8%.

Otra lectura interesante de los resultados de la Tabla 37 consiste en destacar las Comunidades que presentan valores por encima de la correspondiente media nacional. En clubes privados son siete -Aragón, Asturias, Baleares, Cataluña, Madrid, Navarra y Rioja-; en gimnasios son también siete -Baleares, Canarias, Cantabria, Cataluña, Comunidad Valenciana, Madrid y Rioja-; en asociaciones municipales son ocho -Aragón, Asturias, Baleares, Cataluña, Madrid, Navarra, País Vasco y Rioja-; y en asociaciones privadas son también ocho -Aragón, Asturias, Baleares, Cataluña, Galicia, Madrid, Navarra y Rioja.

En consecuencia, sólo tres Comunidades, Baleares, Cataluña y Madrid presentan valores por encima de la media nacional en cada uno de los cuatro tipos de asociacionismo deportivo considerados. Navarra, que es la Comunidad con la tasa global de asociacionismo deportivo más elevada, sólo está por encima de la media nacional en clubes privados, asociaciones municipales y privadas, mientras que en gimnasios se encuentra por debajo, lo que no deja de ser una manifestación más de la gran variabilidad que presenta el asociacionismo deportivo en cada Comunidad Autónoma.

5.3. Motivos de pertenencia a clubes y otras asociaciones deportivas

En la encuesta correspondiente al año 2000 se introdujeron por primera vez indicadores relacionados con los motivos que conducen a pertenecer o no pertenecer a una asociación deportiva, o, en su caso, a abandonar su pertenencia.  Se trata de una dimensión del comportamiento social y deportivo que reviste mucho interés, toda vez que la práctica deportiva en un marco asociativo es, en principio, más deseable que la práctica individualista e informal, ya que la pertenencia a un club u otro tipo de asociación deportiva tiende a favorecer la continuidad, estabilidad y mayor calidad de la propia práctica deportiva en su dimensión de ejecución física deportiva, al tiempo que refuerza la pertenencia a redes sociales de practicantes que favorecen la participación e integración social.

Al incluir de nuevo las preguntas utilizadas en la encuesta anterior, los resultados obtenidos en el presente trabajo van a permitir conocer el grado de continuidad o cambio de los motivos citados con mayor frecuencia. Las distribuciones porcentuales que se presentan en la Tabla 38 ponen de manifiesto el elevado grado de continuidad de la mayor parte de los motivos señalados, con excepción del motivo más citado en la presente encuesta, que adquiere un carácter destacado que no tenía en la encuesta anterior.

Tabla 38. Motivos más importantes por los que se ha hecho miembro de un club o asociación deportiva, 2005-2000

 

Motivos de la asociación 2005 2000
Es la mejor manera de hacer deporte con regularidad 45 36
Te enseñan a practicar deporte correctamente conforme a las técnicas y las normas “adecuadas” 37 39
Me permite tener acceso a buenas instalaciones 34 26
Puedes relacionarte con muchas personas 29 29
Allí encuentro a los amigos 24 22
En él puedo practicar con seriedad el deporte que me interesa 19 22
Me gusta la organización que existe en el club 10 11
Mi padre o mi madre pertenecen a él (o pertenecían) 5 5
Otros motivos 8 7
  -1.971 -805

 

Un poco menos de la mitad de los que pertenecen a una asociación deportiva, el 45%, señala que dicha pertenencia “es la mejor manera de hacer deporte con regularidad”, lo que representa un incremento de nueve unidades porcentuales con respecto a los entrevistados que citaban este mismo motivo en la encuesta anterior, el 36%. Dado que el resto de los motivos citados presentan, como veremos seguidamente, variaciones considerablemente más reducidas, habrá que buscar la posible causa de este cambio.

 Entendemos que esta causa se encuentra relacionada con los propios cambios que están teniendo lugar en los hábitos de ocio y tiempo libre en la actual fase de modernidad avanzada. Unos cambios que tal como hemos podido comprobar con los análisis presentados en el capítulo 2, están conduciendo a que cada vez sea más difícil acotar un espacio social para la práctica deportiva, dada la inflación de la oferta de nuevas y variadas actividades de ocio, con la consiguiente dificultad de lograr la fidelización de una actividad en concreto, en este caso la práctica deportiva. Así pues, en este contexto de competencia por darle continuidad a cualquier actividad de ocio, la pertenencia como socio, abonado o usuario a una asociación deportiva, favorece dicha continuidad y fidelidad, que es lo que señala en primer lugar el 45% de los que hacen deporte en un marco asociativo.

El resto de los motivos señalados tienen casi todos ellos un carácter instrumental, bien de orden estrictamente físico deportivo -“te enseñan a practicar deporte correctamente conforme a las técnicas y las normas adecuadas”, el 37%; “me permite tener acceso a buenas instalaciones”, el 34%; “en él puedo practicar con seriedad el deporte que me interesa”, el 19%; “me gusta la organización que existe en el club”, el 10%-, o bien favorecedor de la sociabilidad -“puedes relacionarte con muchas personas”, el 29%; “allí encuentro a los amigos”, el 24%. Dada la escasa tradición del asociacionismo deportivo en España, no sorprende que sea muy reducido, el 5%, el porcentaje de los que señalan los antecedentes familiares, “mi padre o mi madre pertenecen (o han pertenecido) al club (u otra asociación)”. Otros  motivos distintos de los anteriores han sido citados -la pregunta que se formuló a los entrevistados tenía carácter abierto-, pero todos ellos respondían a situaciones personales específicas no reducibles a categorías sociales, y por tanto minoritarios ya que la suma de todos ellos sólo ha alcanzado el 8%.  Lo que a su vez pone de manifiesto que los motivos anteriormente analizados son los que conducen mayoritariamente a adherirse a un club u otra asociación deportiva. 

Nótese una vez más la similitud de esta distribución de porcentajes con respecto a la registrada en la encuesta de 2000, tal como se muestra en la Tabla 38, con excepción del notable incremento de los que destacan la regularidad de práctica deportiva que es favorecida por la pertenencia a una asociación, circunstancia ésta que entendemos refleja los cambios estructurales que están teniendo lugar en la estructura de la oferta de actividades de ocio, que aconsejan la pertenencia a una asociación como una buena forma, quizás  la forma óptima, de hacer deporte con una cierta continuidad.

5.3.1. Motivos de abandono y de no pertenencia a asociaciones deportivas

Anteriormente hemos tenido ocasión de comprobar que un grupo de población, el 17% (ver Tabla 29), reconocía haber pertenecido en el pasado a una asociación deportiva pero que en la actualidad ya no estaba asociado. De igual modo que hicimos en la encuesta de 2000 hemos considerado de interés en el presente estudio preguntar por los motivos del abandono, motivos que tal como se observa en la Tabla 39 tienen en la falta de tiempo libre la mención más frecuente al igual que ocurrió en la encuesta de 2000.

Tabla 39. Motivos por los que abandonó la pertenencia a un club o asociación deportiva, 2005-2000

Motivos de abandono 2005 2000
Me quitaba tiempo en mi trabajo 30 32
Se perdía mucho tiempo 21 16
Por problemas de salud y/o edad (*) 16 --
Era demasiado caro 13 8
Me quitaba tiempo en mis estudios 12 18
Cambié de lugar de residencia 12 16
Las actividades no tenían interés para mí 7 5
No podía hacer el deporte que me gusta 3 4
No me gustaban los directivos 2 5
No me gustaban los socios 1 2
Otros motivos 23 25

 

-1.724 -816

(*) Este ítem no se incluyó en la encuesta de 2005

 

El factor disponibilidad de tiempo libre subyace en el 63% de las respuestas, porcentaje que resulta de sumar el 30% de los entrevistados que afirman que abandonó la asociación deportiva “porque me quitaba tiempo en mi trabajo”, el 21% de los que señalan que “se perdía mucho tiempo”, y el 12% que mencionan que “me quitaba tiempo en mis estudios”. Se trata de tres motivos que alcanzaron un porcentaje similar en la encuesta de 2000, el 66%, lo que revela que se trata de un rasgo estructural de la competencia a que está sometida la oferta deportiva organizada por la escasez de tiempo libre que tienen segmentos amplios de población, y en un contexto de continuo crecimiento y diversificación de actividades de ocio como ya tuvimos ocasión de analizar en el capítulo 2 de este trabajo. Esta escasez de tiempo libre es la que convierte a la localización y horarios de las asociaciones deportivas en determinantes de su capacidad de atraer asociados -clientes-, pues especialmente en las medianas y grandes ciudades son altamente valoradas su localización y la flexibilidad de horarios.

El resto de los motivos citados son muy variados como corresponde a la complejidad de decisiones y motivaciones que subyacen en primer lugar en la decisión de practicar deporte, y, en segundo lugar, de llevarlo a cabo en un marco asociativo. De los motivos no relacionados directamente con la disponibilidad de tiempo libre, los más citados son los siguientes: por problemas de salud y/o edad, el 16%; el coste del servicio -“era demasiado caro”-, el 13%; cambio de residencia, el 12%; oferta de actividades carentes de interés, el 7%; no poder practicar el deporte que gustaba, el 3%; estar a disgusto con directivos, el 2%, o con el resto de los asociados, el1%. Además de estos motivos se citan otros, muy específicos y personales, cuya suma alcanza el 23%.

Tal como puede comprobarse con el conjunto de resultados que se presentan en la Tabla 39, las distribuciones porcentuales de los motivos de abandono son muy similares en su ordenación en las dos encuestas que venimos comparando, lo que pone de manifiesto el carácter estructural de unos motivos, que a su vez, suelen conducir al abandono, temporal o definitivo, de la práctica deportiva.
Un último aspecto del asociacionismo deportivo cuyo estudio iniciamos en la encuesta de 2000, y por el que nos hemos interesado de nuevo en el presente estudio, es el que se refiere a la disponibilidad y apetencia del amplio segmento de población que nunca ha estado vinculada a una asociación deportiva, a hacerlo en el futuro. Los resultados que se presentan en la Tabla 40 ponen de manifiesto que todavía existe un amplio potencial en España para ampliar el asociacionismo deportivo.

Tabla 40. Población que no habiendo pertenecido nunca a un club o asociación deportiva, le gustaría o no pertenecer a alguno, 2005-2000

Le gustaría pertenecer 2005 2000
21 24
No 75 73
No contesta 5 3
  -4.565 -3.476

 

 

Un poco más del 20% de los que nunca han pertenecido a una asociación deportiva manifiestan su predisposición a hacerlo, pues reconocen que les gustaría pertenecer a algún club u otro tipo de asociación deportiva. En cambio, el 75% de los que nunca han pertenecido a una asociación deportiva no parecen dispuestos a integrarse en alguna de ellas porque no les gusta. Se trata, como se comprueba con los resultados que se presentan en la Tabla 40, de una distribución porcentual entre los que sí les gustaría asociarse o no hacerlo similar a la encontrada en la encuesta 2000, lo que es un indicador más del recorrido que todavía tiene el asociacionismo deportivo en España.

Preguntados los que manifiestan que no  les gustaría asociarse por los dos motivos principales de esta predisposición, un amplio grupo que alcanza el 65% señala que no lo considera necesario, y otro 27% afirma que no le gusta estar asociado (ver Tabla 41).

Tabla 41. Motivos por los que no le gustaría asociarse, 2005-2000

Motivos por los que no le gustaría asociarse 2005 2000
No lo considera necesario 65 55
No le gusta estar asociado 27 33
Le gusta la independencia, hacer deporte por su cuenta 8 9
Los horarios no son compatibles con su actividad 6 8
Los que conoce son caros 4 5
No le convencen los que hay 2 2
Por la edad 2 3
Los deportes que le gustan no se pueden practicar en los clubes 3 1
Otra razón 6 3
  -3.364 -2.465

 

 

Por la rotundidad y simplicidad de ambas respuestas, con una importancia numérica similar a la encuesta de 2000, no parece que este gran segmento de población constituya un mercado potencial de usuarios de clubes y otras organizaciones deportivas, aunque sí lo pueden ser los grupos más reducidos de población que han respondido que los horarios no son compatibles con su actividad, el 6%, los clubes y asociaciones que conoce son caros, el 4%, los deportes que le gustan no se pueden practicar en ellos, el 3%, o que no le convencen los que hay, el 2%. Se trata, considerados en conjunto, de un segmento de población del 15% que está predispuesto a saciarse si las condiciones de la oferta organizacional se aproximara y adaptara mejor a sus preferencias y necesidades personales. En cambio, tampoco pueden ser clientes potenciales de una asociación deportiva los que señalan que en la práctica del deporte les gusta la independencia, esto es, hacer deporte por su cuenta, el 8%. Se trata de una distribución de respuestas muy similar a la obtenida en la encuesta de 2000, como se comprueba con los resultados que se presentan también en la Tabla 41.

De esta manera se completa este capítulo que más allá de su estricto valor sociográfico y deportivo, ofrece una información que puede ser útil en la planificación de instalaciones deportivas y en la gestión de los diferentes modelos de asociaciones deportivas, de carácter público o privado, que se pueden organizar en base a tales instalaciones.